...en América Latina
no sólo se sufre por padecer hambre.
A algunos, que se preguntan porqué pasa
y dan mil y una razones para demostrar
que no debería ser así
les puede costar caro.
Ocultar que detrás de los pactos,
los trajes bonitos
y las fotos prometedoras
muchos siguen pasando hambre
sin que se haga nada,
molesta.
Pero ante la realidad impune,
la respuesta del que no da respuestas
es la violencia del que niega lo que no se puede.
Vergüenza y mucha...
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jueves, 9 de julio de 2009
martes, 17 de febrero de 2009
lágrimas bolivarianas...
"La esclavitud es hija de tinieblas, un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción".
"Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad".
"Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.
"Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía".
"Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria".
"Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto".
"En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política".
"Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.
"El arte de vencer se aprende en las derrotas".
Simón Bolívar,1783-1830. Militar y político sudamericano.
Indignada frente a la caja negra,
viendo como muchos venezolanos sufrían en la distancia
y esperaban en vano un voto a la sensatez,
me pregunté dónde podía estar la respuesta.
Dolorosas ironías de la vida y de la manipulación política,
la respuesta me la dio el prócer en nombre del cual
llamaban a las urnas para votar por el no.
Afortunadamente para los que creemos que es posible
una América más justa y menos corrupta,
las palabras de Bolívar aún hoy tienen vigencia
y se afanan en defender como lo hizo en vida
la libertar frente a la tiranía,
el honor frente a la manipulación,
y la fuerte convicción de tener la superioridad moral.
Alguna vez me pregunté si la libertad de esta América,
que hoy no puede echar a nadie la culpa de sus estancamiento
más que a un puñado de personas como este innombrable
que la dirigen a fuerza de gritos vacíos y de jugar con el hambre,
tenía una vía posible, si era alcanzable.
Si no hay un camino exacto para lograr esa libertad más justa
tengo la firme convicción de que sí hay uno que lleva por la vía contraria
y es el del pueblo vapuleado por uno solo
que no es más que un tirano repudiable
y es el camino que convierte a un pueblo, como lo dijo Bolívar
“en su propio instrumento de destrucción”,
el camino de la ignorancia
que pone hoy en vilo la vida de un gigante como Venezuela.
Para los que no se conformaron ni se conforman con que venza impunemente,
que esas lágrimas amargas se conviertan
en fuerzas redobladas que permitan no abandonar
no ceder en ese camino lleno de obstáculos
por el que los latinoamericanos seguimos pagando
un precio muy alto, a costa de nuestra propia dignidad.
Ustedes que fueron desde cualquier rincón del mundo
para apoyar el no,
tienen algo que es imposible les sea arrebatado
la superioridad moral que le falta
al que se enriquece haciendo a un país y su gente
más pobre, más ignorante.
A ustedes, un abrazo grande y mi admiración,
por no dejarse vencer ni aún en la derrota.
Que no nos engañen, ¡esta no es la Venezuela que quería Bolívar!
"Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad".
"Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.
"Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía".
"Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria".
"Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto".
"En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política".
"Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.
"El arte de vencer se aprende en las derrotas".
Simón Bolívar,1783-1830. Militar y político sudamericano.
Indignada frente a la caja negra,
viendo como muchos venezolanos sufrían en la distancia
y esperaban en vano un voto a la sensatez,
me pregunté dónde podía estar la respuesta.
Dolorosas ironías de la vida y de la manipulación política,
la respuesta me la dio el prócer en nombre del cual
llamaban a las urnas para votar por el no.
Afortunadamente para los que creemos que es posible
una América más justa y menos corrupta,
las palabras de Bolívar aún hoy tienen vigencia
y se afanan en defender como lo hizo en vida
la libertar frente a la tiranía,
el honor frente a la manipulación,
y la fuerte convicción de tener la superioridad moral.
Alguna vez me pregunté si la libertad de esta América,
que hoy no puede echar a nadie la culpa de sus estancamiento
más que a un puñado de personas como este innombrable
que la dirigen a fuerza de gritos vacíos y de jugar con el hambre,
tenía una vía posible, si era alcanzable.
Si no hay un camino exacto para lograr esa libertad más justa
tengo la firme convicción de que sí hay uno que lleva por la vía contraria
y es el del pueblo vapuleado por uno solo
que no es más que un tirano repudiable
y es el camino que convierte a un pueblo, como lo dijo Bolívar
“en su propio instrumento de destrucción”,
el camino de la ignorancia
que pone hoy en vilo la vida de un gigante como Venezuela.
Para los que no se conformaron ni se conforman con que venza impunemente,
que esas lágrimas amargas se conviertan
en fuerzas redobladas que permitan no abandonar
no ceder en ese camino lleno de obstáculos
por el que los latinoamericanos seguimos pagando
un precio muy alto, a costa de nuestra propia dignidad.
Ustedes que fueron desde cualquier rincón del mundo
para apoyar el no,
tienen algo que es imposible les sea arrebatado
la superioridad moral que le falta
al que se enriquece haciendo a un país y su gente
más pobre, más ignorante.
A ustedes, un abrazo grande y mi admiración,
por no dejarse vencer ni aún en la derrota.
Que no nos engañen, ¡esta no es la Venezuela que quería Bolívar!
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América Total,
Libertad,
Venezuela
jueves, 6 de noviembre de 2008
..." el escritor latinoamericano se halla extremadamente preocupado
por el destino global de esa entidad,
a la vez abstracta y concreta,
que el crítico chileno Ricardo Latcham llamó alguna vez
"nuestro gran continente mestizo"
(un mestizaje que, vale la pena aclararlo, no es solo de razas
sino también de influencias, aspiraciones e ideologías).
Por eso en cada poema, en cada cuento, en cada novela, en cada drama,
hay algo más que el obligado contorno de su autor;
también está presente el resto de América Latina,
con sus distintos modos de sufrimiento y lucidez, y asimismo,
con su eclosión potencial.
Y tal presencia, clandestina o palmaria,
encubierta o expuesta, según los casos,
está otorgando a las obras de los creadores más aptos
una contagiosa vitalidad,
un lenguaje que por fin es el de todos".
Mario Benedetti
(Subdesarrollo y letras de osadía. Alianza ed.)
por el destino global de esa entidad,
a la vez abstracta y concreta,
que el crítico chileno Ricardo Latcham llamó alguna vez
"nuestro gran continente mestizo"
(un mestizaje que, vale la pena aclararlo, no es solo de razas
sino también de influencias, aspiraciones e ideologías).
Por eso en cada poema, en cada cuento, en cada novela, en cada drama,
hay algo más que el obligado contorno de su autor;
también está presente el resto de América Latina,
con sus distintos modos de sufrimiento y lucidez, y asimismo,
con su eclosión potencial.
Y tal presencia, clandestina o palmaria,
encubierta o expuesta, según los casos,
está otorgando a las obras de los creadores más aptos
una contagiosa vitalidad,
un lenguaje que por fin es el de todos".
Mario Benedetti
(Subdesarrollo y letras de osadía. Alianza ed.)
viernes, 11 de mayo de 2007
GABRIELA MISTRAL (1889-1957)
Lucila Godoy Alcayata, maestra y escritora de origen chileno. Recordada por su magistral labor docente y como poetisa.
EL GRITO (fragmento)
"América, América!¡Todo por ella; porque nos vendrá de ella desdicha o bien!
Somos aún México, Venezuela, Chile, el azteca-español, el quechua-español, el araucano-español; pero seremos mañana, cuando la desgracia nos haga crujir entre su dura quijada, un solo dolor y no más que un anhelo.
Maestro: enseña en tu clase el sueño de Bolívar, el vidente primero. Clávalo en el alma de tus discípulos con agudo garfio de convencimiento. Divulga la América, su Bello, su Sarmiento, su Lastarria, su Martí. No seas un ebrio de Europa, un embriagado de lo lejano, por lejano extraño, y además caduco, de hermosa caduquez fatal.
(...)
Periodista: Ten la justicia para tu América total. No desprestigies a Nicaragua, para exaltar a Cuba; ni a Cuba para exaltar la Argentina. Piensa en que llegará la hora en que seamos uno, y entonces tu siembra de desprecio o de sarcasmo te morderá en carne propia.
(...)
¿Odio al yankee? ¡No! Nos está venciendo, nos está arrollando por culpa nuestra, por nuestra languidez tórrida, por nuestro fatalismo indio. Nos está disgregando por obra de algunas de sus virtudes y de todos nuestros vicios raciales. ¿Por qué le odiaríamos? Que odiemos lo que en nosotros nos hace vulnerables a su clavo de acero y de oro: a su voluntad y a su opulencia.
(...)
Discutimos incansablemente, mientras él hace, ejecuta; nos despedazamos, mientras él se oprime, como una carne joven, se hace duro y formidable, suelda de vínculos sus estados de mar a mar; hablamos, alegamos, mientras él siembra, funde, asierra, labra, multiplica, forja; crea con fuego, tierra, aire, agua; crea minuto a minuto, educa en su propia fe y se hace por esa fe divino e invencible.
¡América y sólo América! ¡Qué embriaguez semejante futuro, qué hermosura, qué reinado vasto para la libertad y las excelencias mayores! "
1922, Santiago de Chile.
EL GRITO (fragmento)
"América, América!¡Todo por ella; porque nos vendrá de ella desdicha o bien!
Somos aún México, Venezuela, Chile, el azteca-español, el quechua-español, el araucano-español; pero seremos mañana, cuando la desgracia nos haga crujir entre su dura quijada, un solo dolor y no más que un anhelo.
Maestro: enseña en tu clase el sueño de Bolívar, el vidente primero. Clávalo en el alma de tus discípulos con agudo garfio de convencimiento. Divulga la América, su Bello, su Sarmiento, su Lastarria, su Martí. No seas un ebrio de Europa, un embriagado de lo lejano, por lejano extraño, y además caduco, de hermosa caduquez fatal.
(...)
Periodista: Ten la justicia para tu América total. No desprestigies a Nicaragua, para exaltar a Cuba; ni a Cuba para exaltar la Argentina. Piensa en que llegará la hora en que seamos uno, y entonces tu siembra de desprecio o de sarcasmo te morderá en carne propia.
(...)
¿Odio al yankee? ¡No! Nos está venciendo, nos está arrollando por culpa nuestra, por nuestra languidez tórrida, por nuestro fatalismo indio. Nos está disgregando por obra de algunas de sus virtudes y de todos nuestros vicios raciales. ¿Por qué le odiaríamos? Que odiemos lo que en nosotros nos hace vulnerables a su clavo de acero y de oro: a su voluntad y a su opulencia.
(...)
Discutimos incansablemente, mientras él hace, ejecuta; nos despedazamos, mientras él se oprime, como una carne joven, se hace duro y formidable, suelda de vínculos sus estados de mar a mar; hablamos, alegamos, mientras él siembra, funde, asierra, labra, multiplica, forja; crea con fuego, tierra, aire, agua; crea minuto a minuto, educa en su propia fe y se hace por esa fe divino e invencible.
¡América y sólo América! ¡Qué embriaguez semejante futuro, qué hermosura, qué reinado vasto para la libertad y las excelencias mayores! "
1922, Santiago de Chile.
jueves, 15 de marzo de 2007
El sur también existe.
Con su ritual de acero
Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventanas navideñas
su culto a dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recorre el fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras que el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohíbe
con su esperanza dura
el sur también existe
con sus predicadores
con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
son su gesta invasora
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el sur también existe
con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena
pero aquí abajo
abajo cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa que
el sur también existe.
Mario Benedetti
Mario Benedetti
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